Mandela es indudablemente una de las figuras clave del siglo XX, así que no es de extrañar que se convierta en un icono, y en eso el cine juega un papel importante. Eastwood se acerca a Mandela a través del mundial de Rugby ganado en 1995 y su utilización como instrumento de unión de un pueblo claramente dividido adaptando el libro de John Carlin (El factor humano).

Eastwood es fiel a la narración, nada se sale de su tempo. La recreación deportiva es sorprendentemente veraz, aunque en la carga política es equidistante, quizás le falte pasión, como si no sintiera la historia como propia, como si fuera una historia más, y no lo es, Invictus representa una hermosa oportunidad de un país.
Mención aparte merece Morgan Freeman en el papel de Nelson Mandela, o Nelson Mandela es Morgan Freeman, uno ya no sabe. Pero su interpretación va más allá del aspecto físico, son sus expresiones, sus emociones, su dignidad manejando la oportunidad de un país de salir a flote.













6.- Conoce el universo Mad Men:












La galería de personajes, como siempre, brilla: Larry David como Boris, el eje central, Evan Rachel Wood como su joven novia desamparada (como tantas otras), Patricia Clarkson (la madre de la susodicha, tradicional y conservadora hasta que conoce Boris) y así tantos otros que se dejan llevar.








