de Luis Buñuel y Julio Alejandro
Mayor es el mérito. Sin apenas mostrar, Buñuel lo dice todo en esta relación tío-sobrina, en la llegada de ella, en la obsesión de él. El dolor y la tragedia pueden estar en un vestido de boda, en un juego de cartas, en una última cena.

Sin duda la censura jugó un papel fundamental. En el intento de evitarla (finalmente fue censurada aunque en principio contó con el apoyo del régimen), Buñuel incita más que muestra, y hace que la imaginación juegue un papel fundamental, y la perversidad alcanza su mayor hito.
Palabra del hijo “…había un dibujante allí [en México] que hizo una caricatura en la que mi padre le deja un paquete a Franco que se llama Viridiana. Se aleja riendo y ¡Bum!, le explota a Franco en la cara. Eso hizo mi padre con esta película: meterle una bomba a la dictadura”.








Al principio choca esa sensación, pero luego la serie va imponiendo su propio estilo en esa familia de familias, de tres familias: la pareja homosexual con una niña recién adoptada, la hermana de uno de ellos felizmente casada con el Michael Scott de la serie y, por último, el padre casado con una mujer colombiana más joven que él y con un niño intelectualmente inquieto.













6.- Conoce el universo Mad Men:












La galería de personajes, como siempre, brilla: Larry David como Boris, el eje central, Evan Rachel Wood como su joven novia desamparada (como tantas otras), Patricia Clarkson (la madre de la susodicha, tradicional y conservadora hasta que conoce Boris) y así tantos otros que se dejan llevar.


