de Sam Mendes y David Self (cómic de Max Allan Collins y Richard Piers Rayners)
Distinta también en lo formal, supone la vuelta (en pleno siglo XXI) a los grandes clásicos, sin artificios ni giros de guión, abordando la trama con una seriedad y fidelidad impropia de estos tiempos. Algo que se debe en parte a la elección de actores y sus interpretaciones contenidas: Paul Newman en su último gran papel en el cine), Tom Hanks reivindicándose en un papel inhabitual para él y Jude Law y Daniel Craig destacando en los comienzos de sus carreras.














